El presupuesto que se acepta en el móvil
8 de octubre de 2026
El presupuesto que se dice de viva voz se olvida. El que se escribe en un papel se queda en el bolsillo del casco. El que llega al móvil, con la foto de la pieza y el importe, se puede aceptar o preguntar sin volver al taller.
Conviene separar lo que es seguridad de lo que puede esperar. Pastillas al límite no son un embellecedor. Si el cliente ve las dos líneas, decide con datos y el taller no adelanta un recambio que luego no se quiere.
En el programa, el sí queda registrado. No hace falta recordar si «dijo que sí el cuñado». Cuando entra en caja, el parte y el presupuesto coinciden.
Dos semanas de prueba bastan para verlo con motos de verdad: una transmisión, un neumático y una revisión. Si el teléfono baja, el enlace está haciendo su trabajo.